14 de octubre de 2026
Todos vivimos, trabajamos y dormimos dentro de un edificio, y casi nunca pensamos en quién se ocupó de que estuviera bien hecho.
Detrás de cada obra hay alguien que traduce el proyecto en realidad: comprueba que lo que se ejecuta es lo que estaba dibujado, responde de la calidad de los materiales y vela por que nadie se juegue la vida trabajando allí. Se llama aparejador, o arquitecto técnico, y es probablemente la profesión más presente y menos visible de cuantas levantan este país.
Felipe Aparicio Jabalquinto es Director Gerente del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid, colaborador de este programa. Estudió Aparejadores en la Escuela Politécnica de Madrid y es Grado en Edificación. Ha fundado varias empresas, es experto en prevención de riesgos laborales y dirige los cursos de Building Information Management del Colegio. Vuelve a este micrófono después de habernos acompañado para hablar de nuevas técnicas de edificación, y es además quien ha hecho posible que muchos de los profesionales que habéis escuchado aquí se sentaran en esta silla.
En nuestra conversación hablamos de:
- Qué es de verdad un colegio profesional, más allá del sello y la cuota, y qué gana el ciudadano que compra una vivienda con que detrás haya uno.
- El oficio por dentro: dirección de ejecución, control de calidad, seguridad y salud, y qué se juega quien firma.
- La diferencia entre el arquitecto y el arquitecto técnico, contada para quien no es del sector.
- El relevo generacional y lo que más duele al colectivo: intrusismo, honorarios y falta de mano de obra cualificada en la obra.
- La industrialización de la edificación: qué significa de verdad y qué cambia cuando la obra se parece más a una fábrica.
- La inteligencia artificial en la construcción: qué tareas ve automatizables, cuáles cree que no lo serán nunca, y quién responde cuando el error lo comete la herramienta.
Una conversación sobre el oficio que sostiene, literalmente, el sitio donde estás leyendo esto.