28 de octubre de 2026
Una gala no tiene segunda toma. Si todo fluye, parece que no hubiera nadie dirigiendo; si algo se tuerce, se ve solo eso.
Michi Primo de Rivera Oriol es comunicador, showman y maestro de ceremonias. Jerezano, nació y empezó a trabajar allí, en lo que hoy es el grupo británico de bebidas Diageo: entró cuando era Grand Metropolitan, vivió desde dentro la fusión con Guinness que dio lugar a Diageo y pasó allí casi once años en relaciones externas, institucionales, comunicación y patrocinios, con marcas que marcaron los noventa como JB, Smirnoff y Baileys. Después fue director de relaciones públicas del grupo Osborne, y en 2002 cruzó al otro lado de la mesa: de cliente a agencia.
Hoy su oficio es el escenario. Conduce actos para compañías como Unidad Editorial, Santander, BBVA, Mapfre, Acciona o Deloitte, y para fundaciones y ONG como la Asociación Española Contra el Cáncer, Down Madrid o Esperanza y Alegría. Y forma a directivos en algo que necesita casi todo el mundo y casi nadie entrena: hablar en público.
En nuestra conversación hablamos de:
- El día en que, siendo un pipiolo, presentó el 40 aniversario de UNICEF en el Teatro Español nada menos que junto a TIP.
- Los nervios de los treinta segundos antes de salir a un estadio con veinte mil personas delante, después de toda una carrera.
- Qué hacer exactamente cuando te quedas en blanco encima del escenario.
- Su consejo más incómodo: si vas a pasarlo fatal hablando en público, no hables; manda un correo.
- El orador que anuncia sesenta veces que va a terminar, y por qué a partir de la tercera ya nadie le escucha.
- Los once años en los que le pagaban por pasárselo bien en Escocia, y lo que se aprende comunicando marcas líderes.
Hay oficios que solo se notan cuando salen mal. Este es uno de ellos, y Michi lleva media vida haciendo que no se note.